Como en otras ocasiones, en el mes de abril de 2.015 me encontraba recargando mi sistema energético con energía mediante la imposición de manos, y al colocarlas sobre mi tercer chacra, enseguida comencé a visualizar otra vida anterior mía.
Yo era una mujer humana. Era bastante alta y de complexión atlética. De piel blanca muy clara, y pelo largo y oscuro, con abundante vello facial y corporal. Era ya una mujer adulta.
Acababa de “despertar” en el instante que vislumbré en mi visión. Abrí los ojos con cierta dificultad, pero veía muy borroso. Estaba tumbada sobre una gran cápsula transparente, que debían haber estado en posición horizontal pero que unos instantes antes la habían inclinado hasta dejarme en una posición casi vertical. La cápsula debía haber estado llena de un líquido transparente y viscoso, que debían haber vaciado cuando me despertaron, pero que todavía cubría todo mi cuerpo desnudo.
Aunque era capaz de abrir los ojos, no podía mover el cuerpo. Al principio me sentía muy confusa, me centré en respirar y parpadear para ver si mi visión mejoraba, y enseguida tomé conciencia de mi cuerpo, aunque no podía moverme en absoluto.
Sé que lo que estaban haciendo era clonar una remesa de mujeres humanas, pues a ambos lados de la cápsula en la que yo me encontraba había muchas otras cápsulas similares en funcionamiento, aunque no veía qué había en su interior.
La sala en la que me encontraba era alargada y bastante amplia, y a lo largo de una de las paredes estaban alineadas todas las matrices artificiales, y en la pared del frente se veían pilotos luminosos como de muchos ordenadores u otra maquinaria similar. Parecía que nos encontrábamos en una especie de sofisticado laboratorio. Por el centro de la sala transcurría un amplio pasillo que facilitaba el control de las matrices y de los restantes aparatos. En aquellos momentos la zona de las matrices me pareció que se hallaba en semi penumbra, aunque ello puede deberse a que yo todavía no veía bien.
De repente, por el citado pasillo pasó un reptiliano. Como todavía veía algo borroso no sabría decir si era hombre o mujer, era un ser alto, vestido con una bata blanca. No tenía pelo en la cabeza, y su piel era verde algo oscura. Mientras caminaba, iba consultando una especie de tableta. No nos prestaba atención en aquel momento, pues estaba controlando que todo funcionase correctamente hasta que fuésemos despertando todas las mujeres clonadas en aquella partida.
A. PILAR MARTÍNEZ RUIZ

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