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viernes, 15 de abril de 2016

Vida pasada REPTILIANOS 18: REPTILIANO OBLIGA A HUMANO A ELEGIR ENTRE SU VIDA Y LA DE OTROS HUMANOS

Como en otras ocasiones, el 21/09/2015 me encontraba meditando con mi hermana, María Martínez Ruiz, mediante la imposición de manos, y al colocarlas sobre su tercer chacra, enseguida comencé a visualizar otra vida anterior suya.
En esa vida pasada, ella era un hombre, muy alto, bastante corpulento, con una larga melena, morena, muy desgreñada, impregnada de briznas de hierba seca, y también tenía una larga y espesa barba morena. Sus ojos eran bastante similares a los que puse en esta vida actual. Su piel estaba algo bronceada por el sol, y marcaba una musculatura bastante desarrollada.
En el momento de la visión, él iba vestido con unas pieles de animal de largo pelaje marrón, también manchada con briznas de hierba seca.

En el momento de la visión, él se encontraba de pie en la cima de una colina, mirando hacia atrás, esperando para comprobar si le habían seguido, pues estaba siendo guía de algún tipo de ser. Lo que me llamó la atención fue la expresión de sus ojos, totalmente torturada, por un lado deseaba lograr el éxito de su misión, pero al mismo tiempo le aterraba mucho lo que implicaba que él tuviera éxito.
Por fin llegó a su lado, a la cima de la colina, un gran macho reptiliano de un tamaño muy grande, bastante más alto que los humanos, muy corpulento, bastante musculoso, muy fuerte. Su piel era verde oliva, con grandes escamas cuadradas, más grandes y destacadas en la zona de la espalda. Tenía una sonrisa muy cruel tenía, su morro, tal y como se fue ilustrar a los reptilianos, tenía el morro salido hacia fuera y la boca muy grande, que parecía como sonreír cruelmente.
El reptiliano llegó junto al humano, a la cima de la colina y contempló lo que había abajo. En el centro de un valle, que había junto a la otra cara de la colina, se hallaba una aldea humana, compuesta de unas cuantas cabañas confeccionadas con lo que parecía ser barro, de forma circular, y los tejados estaban cubiertos de hierba seca. Habrían unas 15 ó 20 cabañas aproximadamente.
En ese momento entiendo que la misión de este humano, que era el líder de su tribu, consistía en localizar y encontrar a otros seres humanos de los alrededores, para que los reptilianos pudieran raptarlos y llevárselos para utilizarlos como mano de obra, entre otras cosas.
En cuanto el reptiliano vio la aldea, hizo señas a otros reptilianos que iban detrás de él. Entonces todos ellos, como si se tratara de una manada terrible de dinosaurios que trabajaran en equipo, salieron corriendo hacia la aldea, con el cuerpo inclinado hacia adelante, y la cola estirada. En pocos instantes ya habían rodeado todo el poblado, de manera que no había escapatoria posible, y entonces fueron estrechando el cerco, comenzaron a registrar todas las cabañas, y obligaron a todos los seres humanos a salir de ellas, los cuales se fueron agrupando a la izquierda del poblado.
Cuando todos los humanos que habitaban la aldea estuvieron fuera de las cabañas, los fueron conduciendo casi en fila india Colina arriba, hasta que llegaron a la cima de la colina donde se encontraba el humano que actualmente es mi hermana. Uno de los humanos que formaban parte de la tribu secuestrada era yo misma, solo que en aquella otra vida era un hombre humano, alto, delgado, con media melena de color castaño, vestía retazos de piel de animal, y los ojos los tenía similares a los que poseo en la actualidad, pero la expresión que vi en aquellos ojos era de una profunda tristeza, desolación, desesperanza, e incluso algo de reproche, porque yo miraba a los ojos del otro humano, y era evidente que ambos nos conocíamos, de hecho él sabía dónde estaba nuestra aldea, que dicho sea de paso, estaba en un lugar bastante escondido, precisamente como protección contra los reptilianos, pues él les había conducido hasta nosotros y para nosotros ya no había esperanza.
Los reptilianos condijeron a los humanos raptados en fila india hasta la ciudad que estaban construyendo los reptilianos no muy lejos de allí, en la que se podía ver la estructura cuadrada de un templo que se estaba comenzando a construir con bloques de piedra, y en los alrededores de dicho temple se estaban construyendo además jardines, y cerca de allí, se estaban habilitando zonas de cultivo, y también se estaban construyendo canales de riego para esas zonas de cultivo.
Por ello era por lo que necesitaban más mano de obra, entonces utilizaron a este ser humano que había sido mi hermana en otra vida, para localizar a otras tribus humanas y obligar a sus habitantes a trabajar como mano de obra, y si este humano no colaboraba, o fracasaba en su misión, su propia tribu sería obligada a trabajar para ellos hasta la muerte.
Cuando este humano llegó a su tribu, la cual estaba bastante cerca de la ciudad que los reptilianos estaban construyendo, entró en la primera cabaña que había junto al camino, que también estaba confeccionada con piedras y barro o adobe, y el techo estaba cubierto de hierba seca. En la puerta de la cabaña salió su mujer a recibirle, la cual era de cierta estatura, algo delgada, con larga melena morena, vestida con pieles de animales, y con abundante vello facial, y en los brazos llevaba a un bebé de pocos meses, y a su pierna derecha había agarrado otro de sus hijos, que era un niño pequeño de poco más de un año, que estaba aprendiendo a andar, y es probable que tuviera algún otro hijo algo mayor jugando dentro de la tienda.
Entonces él, al ver a su familia, comprendía que no tenía más remedio que acceder a las órdenes de los reptilianos y dar caza a otros humanos, pues si no sería su propia familia y el resto de su tribu los que serían condenados a trabajar hasta morir, y la tribuna confiaba en él, que era el líder de todos ellos, y él se sentía obligado a protegerlos. Pero al mismo tiempo, se sentía terriblemente desolado y triste por lo que le hacía a otros seres humanos, estaba muy deprimido, y se dirigió hacia su lecho que estaba formado por hierbas secas, y se puso a llorar desconsolado.
Lo que destaca en esta vida es que los reptilianos se sirvieran de los seres humanos para llevar a cabo su terrible labor, empezaron a corromper a la humanidad desde lo más profundo, utilizando a los seres humanos contra sus semejantes. También me llama la atención el desprecio de los reptilianos por la vida humana, pues a cierta distancia de la ciudad que los reptilianos estaban construyendo había una ladera inclinada y sobre ella numerosos cadáveres y esqueletos de seres humanos se amontonaban dispersos por toda la ladera, pues los reptilianos simplemente utilizarán a los seres humanos como mano de obra y los explotaban duramente hasta que se agotaban, y cuando morían, simplemente los tiraban en esa ladera como si fueran basura, eso es lo que éramos para ellos nada más.

Muchas gracias y hasta la próxima.

A. PILAR MARTÍNEZ RUIZ

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