De esta vida destaco, que lejos de estar
solos en el universo, hace ya muchos miles de años que los humanos, quizás
desde un principio, colaborábamos en este planeta con seres alienígenas en investigaciones
con tecnología avanzada. Supongo que eran extraterrestres, pero sinceramente
creo que es posible que ya vivieran en la Tierra antes que nosotros.
Esta vida transcurre en algún lugar de lo que ahora conocemos como China,
hace aproximadamente unos 100.000 años. Tengo la sensación de que los humanos
por aquel entonces, no teníamos conocimiento de que otras civilizaciones
humanas más antiguas que nosotros hubiesen habitado la Tierra, al contrario de
lo que ocurre en la actualidad, que si hay pruebas de que han existido otras
culturas anteriores a la nuestra.
No siento que haya peligro alguno, vivo feliz y parece que todo está bien
en el mundo, incluido el mío.
Estoy mirando a algo parecido a una morena (muy parecida a las que he
visto en los documentares sobre fondos marinos), está en un gran acuario. La
miro mientras pienso, me ayuda mirarla. Soy una científica y creo que en ese
ser hay información relevante y respuestas a mis preguntas.
Seguidamente me veo en un laboratorio amplio, de forma cuadrada, luminoso, con
grandes ventanales, pantallas digitales en las paredes y con instrumentos muy
modernos. Me fijo en mis manos y los nudillos apenas se notan, por lo demás se
parecen a las manos humanas normales. Llevo unos guantes peculiares, para
conseguirlos introduzco las manos en dos orificios de una maquina rectangular y
pequeña ideada para ese fin, se pulveriza una sustancia parecida a la silicona
y así las manos quedan cubiertas con esa sustancia que hacen la función de
guantes finos y cómodos.
Llevamos un calzado especial blanco, al igual que el traje ajustado que
parece ser cómodo y con un gorro que cubre la cabeza. La mascarilla es de un
material transpirable y el borde se queda adherido a la cara, es cómoda y no
molesta.
Estoy muy emociona porque hemos encontrado un dragón rojo dormido en una
cueva y vamos a clonarlo, es posible que sea el ultimo que haya de su especie,
al menos en la Tierra. Hemos descubierto que estos dragones están programados
para obedecer órdenes, y al menos un clon será a mí a quien obedezca.
Miro a mi alrededor para ver a mis compañeros y saber cuántos somos, es
entonces cuando me percato de que no somos todos humanos. Trabajando con nosotros hay unos seres altos, delgados
y casi translucidos. Se parecen a los grises que podemos ver ahora por internet,
pero tienen la mandíbula más prominente, el cuerpo más proporcionado en
relación altura, cabeza y cuerpo y sobre todo se diferencian en la piel, ya que
estos seres como he dicho casi se transparentan.
Uno se me acerca para mostrarme algo, se
aproxima a mí y pone su ojo derecho frente a mi cara, así, dentro de su casi
transparente cerebro, puedo ver con imágenes lo que quiere mostrarme, puedo ver
en su mente lo que él quiere enseñarme.
Muchas
gracias y hasta la próxima.
MARÍA MARTÍNEZ RUIZ
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