Esta vida, no es mía pertenece al sujeto nº9,
cuya identidad es anónima. De esta vida destaco, que las historias de barcos
fantasmas y las misteriosas desapariciones en el Triángulo de las Bermudas, no
son solo leyendas sino que además se remontan al menos hace 500 años atrás.
Lo primero que veo como si yo fuera el sujeto nº9 es una gran tormenta y a
un amigo boca abajo en el agua. Nado deprisa para darle la vuelta e intentar
sacarlo de allí, la lluvia es intensa. Nuestro barco a volcado y se esta hundiendo.
Los supervivientes nadamos hasta una playa cercana.
Me despierto sobre arena blanca y fina, hace calor, miro mis piernas, son
muy morenas con vello negro y voy descalzo y llevo pantalones hasta las
rodillas. Miro a mis compañeros que tienen barba y pelo largo de varios tonos,
unos son morenos, otros castaños y al menos uno es pelirrojo claro. Soy un
pirata, al igual que todos nosotros, los pocos que hemos sobrevivido.
Al poco tiempo de estar en aquella playa, asumiendo que nadie nos
encontraría nunca, veo aparecer un precioso barco como nunca antes había visto
en mi vida. Creo que lloro de la emoción, no sé si por encontrar un medio de transporte
para salir de allí, o por lo absolutamente preciosos que era.
Era una obra de arte, al menos para mí. En una de las velas izquierda, las cuales
estaban desplegadas, se veía la bandera inglesa, aunque no sé si yo sabía en
aquel entonces su significado. Creo que ese tipo de barco se llama fragata.
Según estábamos nosotros en la playa apareció por nuestra derecha, que
quedaba al este. No sé como describirlo, pues no sé cómo se nombran las partes
de un barco. La parte delantera terminaba en punta, larga y con ángulo elevado.
Y el borde del barco no terminaba con madera lisa, sino que tenía como pivotes
de madera labrada y sobre estos pivotes otra madera remataba el borde del
barco. Lo siento no se describirlo mejor.
Nos quedamos todos tan absortos al ver esa maravilla que costaba creer
hubiera sido construida por el hombre, que tardamos unos minutos en darnos
cuenta que nadie pilotaba ese fantástico barco y que además, se dirigía hacia
las rocas. Salimos nadando a toda prisa para abordarlo antes de que nadie nos
viera.
Tras conseguir subir y corregir rumbo, nos dimos cuenta de que seguía sin
aparecer nadie en cubierta. Con las espadas tipo sable en la mano y sumo
cuidado, empezamos a registrar despacio el barco. Solo se oían los chirridos de
algunas puertas y el sonido del mar. No había nadie, ni rastro de personas,
solo quedaban las pertenencias, de lo que debió de ser la tripulación. En la
parte más inferior había señales de muchas otras personas, que no debían de
viajar precisamente muy cómodas. Se notaba que estaban apiñadas y con pocas
comodidades.
Solo encontramos pertenencias, pero ni uno solo de los pasajeros, todo
estaba vacío, no había nadie. Era un barco fantasma.
Creo que estamos en el Triangulo de las Bermudas, que era sobre el año 1590
más o menos y que ese barco, galeón o fragata venia de Inglaterra, con gente
que no eran esclavos, pero tampoco pasajeros de lujo.
Muchas
gracias y hasta la próxima.
MARÍA MARTÍNEZ RUIZ
0 comentarios:
Publicar un comentario