Esta vida es la continuación
de Vida Pasada ENIGMA 16(1/3): EL FIN DE LA VIDA EN JÚPITER
Parece que el Sol se
está expandiendo, no va a estallar, si no que de alguna manera, una onda
expansiva provocará que los planetas se desplacen de su ubicación actual. Es
imprevisible saber qué pasará exactamente, pero Júpiter saldrá de su órbita desplazándose
lejos, y además de eso, algún planeta cercano al Sol quedará destruido.
Tenemos que irnos de aquí,
abandonar nuestro planta o morir. Pero no podemos evacuar a toda la población, solo
el 30% podrá salvarse, el 70% restante morirán en Júpiter. Además, tendremos
que llevarnos insectos, pues son nuestra comida, para que se reproduzcan y
podamos alimentarnos allá donde vayamos.
Me siento desolado al
igual que mis compañeros y nuestro jefe, el dragón serpiente, porque es muy
triste la situación. En la mesa hay una larga discusión telepática, algunos
como yo, no decimos nada.
Al final todos nos
callamos y miramos el centro de la mesa ovalada. En su centro, que parece una
pantalla de cristal, están representados; el Sol en el centro de todo y sus planetas,
creo que hay más que actualmente. Miramos todas las hipótesis del eminente
desastre y las opciones que tenemos.
Tras finalizar la reunión,
desciendo las larguísimas escaleras de la fortaleza tallada en la oscura montaña.
En esa parte todo es piedra y agua, miro como arde la franja de fuego que
protege el lugar.
Al final de las
escaleras está esperándome mi nave, diseñada para un solo ser, es ovalada y de
metal oscuro. Se abre la puerta y yo me acomodo en algo que sirve de apoyo, entonces
unos grilletes que se cierran de forma automática, me sujetan las muñecas y los
tobillos. La nave la piloto solo con la mente y en su interior no hay mandos ni
nada más, excepto yo.
Abandono aquel lugar
y llego a un espacio donde aparco la nave. Bajo y todo es de piedra negra y
rugosa, como la volcánica. También hay agua y en ella veo el reflejo del Sol,
que sigue en el horizonte igual que antes. No se si es que siempre tiene esa
posición, o es una anomalía provocada por su estado de desequilibrio actual.
El agua parece como
plateada, posiblemente por la forma en que se refleja el Sol. Veo los insectos
volar, hay muchos, y pienso que un montón de alimento y mi hogar serán
destruidos. Estoy totalmente derrumbado, soy alguien importante en mi clan, y
tengo que hacer frente a la situación y organizar la huida.
Lo siguiente que veo
es que estamos cargando la nave espacial en la cual huiremos. Primero cargamos
unas cajas metálicas llenas de insectos, sin ellos podríamos morir de hambre,
si no hubiera comida allá donde vallamos. Después embarcan los demás lagartos,
los elegidos para abandonar el planeta y salvar su vida.
Agazapado en un
extremo, como si fuera un polizonte veo a un lagarto que reconozco en esta vida
actual. Como esta vida no es mía, sino del sujeto llamado Dora, no puedo
identificar quién es, pero se parece mucho a mí, por los ojos, es una mujer de
mi famita en la actualidad.
Estos seres de
Júpiter no son machos o hembras, si no que son andrógenos y se reproducen por
huevos.
Me dirijo a la parte
delantera de la nave, donde hay otros compañeros, vamos a despegar. Nos
acomodamos en nuestros respectivos sitios y los grilletes nos sujetan muñecas, tobillos
y emprendemos el viaje.
Nos adelanta una nave
como la nuestra, aunque pertenece a un grupo distinto al nuestro.
La mitad delantera de
las naves forma un ángulo de 45º, siendo la parte central del ángulo más alta por
la parte de fuera que la parte final, uniéndose ambas partes en un ángulo de
unos 20º.
La zona frontal es de
metal y un material transparente parecido al cristal, que deja despejada la
vista. Tiene forma oblicua hacia adentro, lo que no parece ayudar a la aerodinámica,
pero en el espacio no hay aire, quizás por eso tenga ese diseño tan curioso.
La parte de atrás tiene
forma semicircular, la puerta de entrada es metálica, el resto forma portales
ovalados en su parte alta unidos con pilares también de metal, el resto es del
mismo material transparente que hay en el resto de la nave.
Estamos sorteando el
espacio sin un futuro claro, que espero ver en una próxima regresión.
MARÍA
MARTÍNEZ RUIZ
BLOG-TODOREPTILIANOS
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