Esta vida es la continuación
de Vida Pasada ENIGMA 16(1/3): EL FIN DE LA VIDA EN JÚPITER y Vida Pasada ENIGMA 16(2/3): EL
FIN DE LA VIDA EN
JÚPITER
Creo que llegamos a
Marte, veo mucha arena arrastrada por el viento. La tierra es árida y roja,
pero hay agua y los insectos pueden proliferar bien. La temperatura es adecuada
y se respira adecuadamente.
Observo una pirámide
alta, más que las de la Tierra
en la actualidad, su base tiene cuatro esquinas pero ocho caras, que forman ángulo
hacia dentro. Seguimos avanzando inspeccionando el lugar.
En una explanada
grande y rojiza, vemos una entrada de metal que da a un templo. Lo que recibo
es que no nos dejan quedarnos allí, ese planeta ya tiene dueño y tenemos que
irnos.
*Mi desesperación es
tal, que mientras estoy haciendo esta regresión, se me caen dos lágrimas, pues
las opciones son luchar, lo que supondría entrar en guerra en tierra extraña, o
irnos en busca de otro lugar habitable, y sin saber dónde.
Tras un tiempo que no
sé determinar, llegamos a un planeta muy parecido a Júpiter, volcánico y con
agua. Los picos de las rocas son muy puntiagudos, y para aterrizar debo buscar
otro sitio, así que mientras inspeccionamos el planeta veo pirámides metálicas
negras y altas.
También está
habitado, veo una especie de dragón de comodoro (de los que hay en la Tierra en la actualidad) y
tampoco nos dejan quedarnos allí. Somos refugiados sin hogar y no nos dejan
quedarnos en ningún lugar.
Estoy preocupado,
pues si el Sol lanza su onda expansiva antes de que lleguemos a un sitio
seguro, nos destruirá, pues no tenemos el aguante ni la resistencia de un
planeta.
Seguimos avanzando y
llegamos a un planeta blanco, de roca porosa y con mucha agua. Bajamos para ver
que tal, y hace demasiado calor para nosotros, pero los insectos podrían
adaptarse. Después de descansar, refrescarnos y comer, decidimos inspeccionar
el planeta.
Nos han detectado y témenos
que irnos de allí. Al abandonar el planeta vemos una construcción extraña. El
centro es muy grande y ovalado, formado de placas triangulares y de un material
desconocido, y de ese centro salen sujeciones parecidas a las patas dobladas de
una araña. No se distingue si es una construcción o una nave aparcada allí.
Los habitantes de ese
lugar nos dicen que más adelante hay un planeta desabitado, no sé en que
constelación estamos ahora, pero no es el Sistema Solar. Ponemos rumbo hacia la
dirección que nos han dado.
Estamos agotados,
quienes estamos al mando seguidos sujetos de muñecas y tobillos, los demás van
tumbados en unos soportes de metal pegados a la pared, con el mismo ángulo que
la forma de la nave y también van sujetos de tobillos y muñecas. No se si vamos
así por seguridad contra el impacto que tendríamos del Sol al expandirse, o por
la aceleración y deceleración de la nave al trasladarse.
Encontrar pronto un
planeta para poder vivir es apremiante, ya llevamos mucho tiempo de viaje y
debemos estar cerca de nuestro destino final. Veo un meteorito pasar cerca de nosotros.
Ya entiendo porqué está desabitado el planeta que buscamos, es por la lluvia de
meteoros que lo rodeada.
Veo lo que parece algún
resto de una nave, pues tiene un pico piramidal sobre una base esférica.
Después vemos una nave extraña, intentamos aterrizar para pedir auxilio, pero
no podemos. No se si está desabitada, si no podemos acoplarnos, o simplemente
no nos dejan, pero no insistimos, no tenemos aire para perder el tiempo.
Seguimos nuestro
rumbo, el planeta todavía esta lejos, pero puede que lleguemos. Los esteroides
nos han retrasado en el viaje, y no se si llegaremos a tiempo. Yo empiezo a
respirar mal y finalmente me quedo sin oxigeno y muero.
No sé qué pasa con el
resto de compañeros, puede que yo haya muerto por ser de mayor rango y dejara así
mi oxigeno para los demás, o puede que muriéramos todos al mismo tiempo.
MARÍA
MARTÍNEZ RUIZ
BLOG-TODOREPTILIANOS
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