Lo que concluyo de esta visión es que LOS REPTILIANOS QUE HABITAN LA TIERRA NOS DOMINAN A TRAVÉS DEL
MIEDO, ESTÁN DETRÁS DE TODOS LOS GRANDES CONFLICTOS DE LA HUMANIDAD, Y PLANEAN
AGRAVARLOS Y CREAR OTROS NUEVOS PARA AUMENTAR NUESTRO MIEDO, A FIN DE
MANTENERNOS BAJO SU CONTROL, YA QUE TEMEN QUE
PODAMOS LIBERARNOS DE SU TIRANÍA SI NO SUCUMBIMOS AL MIEDO. ADEMÁS, ESTOS
REPTILANOS ASESINAN Y DESCUARTIZAN A HUMANOS PARA COMER SU CARNE.
En esta ocasión, solicito visualizar
aquello que sea de más interés para la humanidad actual, y lo que veo no es una
vida pasada, sino una visión de una escena que se desarrolla en la actualidad.
Veo una habitación rectangular, en semi penumbra,
sin luz natural, con altas paredes levantadas con bloques de piedra de color
ocre claro, y techo alto, también de piedra. En el centro de la sala hay una
gran mesa rectangular de piedra de un color más oscuro que las paredes, y en la
cabecera de la mesa hay una especie de trono de piedra, donde hay sentado un
gran reptiliano macho. Es muy alto y corpulento, su piel está cubierta de
grandes escamas casi cuadradas, de un color verde vivo. Sus ojos son amarillos,
y las pupilas son negras, verticales, parecidas a las de los gatos o las
serpientes, y una mirada muy cruel. Tiene la cabeza casi lisa, pero a los
lados, desde las sienes hasta la altura que deberían ocupar sus orejas, si las
tuviera, tiene plegadas una especie de membranas que cuando está muy enfadado
se despliegan, y quedan parecidas a las de algunos lagartos actuales. Además,
tiene un morro prominente y una boca grande y de expresión cruel, que permanece
entre abierta, dejando ver unos grandes dientes blancos gruesos y puntiagudos.
De esa boca emanaba un fétido aliento, y
ese reptiliano, que preside la reunión que se está desarrollando en ese
momento, está orgulloso de ese nauseabundo olor, e incluso presume del mismo,
pues está provocado por la carne humana que consume.
Su torso está desnudo, mostrando su piel
escamada y su prominente musculatura. En el cuello le cuelga un grueso collar
de oro, en cuyo centro se halla una piedra redonda de color negro, que tiene
múltiples utilidades, como la de gravar, reproducir y transmitir información,
entre otras.
A cada uno de los lados más largos de la
gran mesa de piedra, hay sentados tres reptilianos más, pero de menor tamaño
que el que preside la mesa. En el otro extremo de la mesa, frente al anfitrión,
hay de pie un hombre humano, maduro, aunque no anciano, pero de pelo blanco,
del que apenas se ve su rostro, ya que va cubierto con una larga capa negra que
le cubre todo el cuerpo hasta los pies y tiene una capucha que le tapa la
cabeza ya hace que su rostro apenas resulte visible.
EL GRAN REPTILIANO ESTÁ MUY ASUSTADO, PORQUE PERCIBE QUE LA HUMANIDAD ESTÁ
CAMBIANDO, ESTÁ AVANZANDO HACIA UNA MAYOR TOMA DE CONCIENCIA DE LO QUE
REALMENTE SOMOS LOS SERES HUMANOS, Y DE ESE MODO, SE CORRE EL RIESGO DE QUE LA
HUMANIDAD ESCAPE DEL CONTROL DE LOS REPTILIANOS.
Ellos no pueden consentir que nosotros
seamos libres. Entonces, apretando fuertemente su puño derecho, le dice a su
audiencia que deben exprimir a la humanidad todavía más. Ellos están detrás de
los grandes conflictos y problemas de la humanidad, los provocan para
mantenerlos sumergidos en el miedo, pues si nos sentimos amenazados y ponemos
toda nuestra atención en el miedo que eso nos provoca, nos mantenemos en un
estado de baja vibración, sacando lo peor de nosotros mismos, nos paralizamos,
y lo que es peor, no podemos ver más allá y descubrir la verdad de lo que
verdaderamente somos.
Los reptilianos, a través de los humanos
que los sirven, planean aumentar los males que aquejan a la humanidad, en
intensidad y en número, planean crear una atmósfera de mayor terror en el que asfixiar
a la humanidad, a fin de mantenernos bajo su control.
Cuando el hombre humano se marcha,
saliendo por la gran puerta que se abre en la pared de piedra situada a su
espalda, entran unos sirvientes, también reptilianos, pero más delgados y
pequeños que los demás, y también más dóciles, cargando con grandes bandejas
plateadas, rectangulares, que colocan en la mesa, y que rebosan de diversas
partes de cuerpos humanos, con los que se darán un festín, disfrutando de
devorarnos literalmente, además de hacerlo de muchas otras formas.
Por ello, ES DE ESPERAR QUE EN EL FUTURO PUEDAN AUMENTAR LAS TRAGEDIAS DE ESTE
MUNDO, PERO EL LADO POSITIVO ES QUE LOS HUMANOS PODEMOS ESCAPAR DEL CONTROL
REPTILIANO SI NOS EMPONDERAMOS Y NO NOS DEJAMOS INVADIR POR EL MIEDO.
LOS REPTILIANOS NOS DOMINAN A TRAVÉS DEL MIEDO, PERO NOS TEMEN, PORQUE
SABEN QUE PODEMOS LIBERARNOS SI QUEREMOS. ELLOS NOS NECESITAN, PERO NOSOTROS NO
LOS NECESITAMOS A ELLOS. LIBERÉMONOS DEL MIEDO.
JESSICA MARTÍNEZ RUIZ
BLOG-TODOREPTILIANOS
0 comentarios:
Publicar un comentario