En el instante de la visión, acabo de llegar al planeta Marte, desconozco de qué planeta procedo, pero creo que es la primera vez que visito el Planeta Marte. En ese momento, estoy de pie, en una explanada adoquinada con grandes baldosas de piedra de un color blanquecino.
Lo primero que percibo es que el aire es más denso que el que yo respiro normalmente, puedo respirar directamente, sin ningún tipo de artilugio pero el aire es como más denso, por decirlo de algún modo, me cuesta un poco de trabajo respirar, pero puedo hacerlo, es decir, hay atmósfera, y aire respirable. El cielo es azul claro, y hay algunas nubes blancas muy altas, muy lejanas, está claro que Marte era un planeta habitable y con vida, al menos en aquella época.El cielo me parece mucho más amplio y diáfano que el del planeta del que procedo, todo en general me produce la sensación de que Marte es mucho más grande que el planeta en el que yo resido normalmente.
Tengo forma humanoide. Miro mis pies, y veo que tienen cuatro dedos de cierto tamaño, cubiertos de escamas blancas muy pequeñitas y que acaban en uñas oscuras en forma de pico, como garras pequeñas, y calzo unas chanclas con dos finas tiras de color oscuro que pasan a través del pulgar. Visto una falda de un fino tejido de color blanco, larga hasta los pies, y que se cruza en la zona frontal de mi cuerpo, sujeta a mi cintura por un grueso cinturón dorado, creo que era de oro, bastante ancho, sobre todo en la parte frontal del cuerpo, que recuerda en cuanto a la forma a los cinturones de boxeo. Además, vestía una fina capa del mismo tejido que el de la falda, que llevaba echada sobre los hombros, sujeta con un broche de redondo de oro en el centro del pecho. El torso y los brazos los llevo descubiertos.
Soy un macho, de alguna especie de reptiliano, pero tengo la piel muy clara, casi blanca, tanto que al principio no tenía claro si podría ser un híbrido entre reptiliano o humano, pero finalmente siento que no soy humano, soy algún tipo de reptiliano albino, recubierto de escamas, muy finitas y pequeñas, apenas visibles a simple vista.
Siento mucho frío por todo el cuerpo. Yo debo provenir de un clima mucho más cálido, y allí hace frío, la temperatura era fría, aunque no insoportable, no sé si es porque siempre hace más frío en Marte, o porque en ese momento en el planeta Marte era invierno.
En el instante de la visión, acaba de llegar a Marte, estaba de pie en una plaza de suelo embaldosado con losas de piedra blanca cuadradas, muy grandes, en una zona equiparable a un “aeropuerto”, dónde estaban aparcadas muchas naves espaciales, en una de las cuales había llegado yo a ese lugar.
Muy cerca de allí había una Diranna o puerta estelar muy grande, y no muy lejos había una gran ciudad, pero desde donde yo estaba, lo que contemplaba era una llanura muy grande, de tierra color marrón, cubierta de arbustos bajos.
Sé que había ido allí con algún propósito pero, en este momento no se cual, creo que era alguna especie de embajador, iba a reunirme con alguien.
En cuanto a la fecha en la que ocurrió esto, me aparece la de 1.200.000 años aproximadamente.
Muchas gracias y hasta la próxima.
A. PILAR MARTÍNEZ RUIZ
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