Continúa de “Vidas pasadas ENIGMAS(1/3): ALIENIGENAS AYUDANDO A HUMANOS”, y “Vidas pasadas ENIGMAS (2/3): LA TIERRACAMBIANDO DE DUEÑOS” en
las que clonamos un dragón rojo con ayuda de alienígenas avanzados que
colaboran con nosotros.
Lo que destaco de esta vida es que hace
100.000 años, los humanos pasamos de tener una vida plena y feliz compartida
con alienígenas buenos, a vivir con miedo y vernos obligados a ocultar la
sabiduría de antaño para que no fuera destruida. Nació así de la ignorancia la
creencia en la brujería y en los brujos y brujas, siendo en un principio,
solamente guardianes del conocimiento.
Ha pasado mucho tiempo desde que decidiera no morir, seguir viva
para cuidar de mi dragona y transmitir a otras personas la información de la
que dispongo. El mundo ha cambiado mucho desde que se fueron nuestros amigos
casi translucidos, los que ahora han venido a la Tierra no nos aprecian, tienen
otros intereses.
Tengo que encontrar seguidores valientes que
quieran seguir mi camino para que los conocimientos que adquirí de mis amigos
los Migu hace ya más de 200 años, puedan pasar a las siguientes generaciones.
Estoy en algún lugar de lo que ahora es
Holanda, en un pueblo pequeño de unos doscientos habitantes. Hay casas y desde
donde estoy se ven elevaciones montañosas poco altas y verdes.
Estoy acariciando con mi mano el brazo de un
gran sillón que hay a mi derecha, es de madera labrada con dibujos abstractos o
que no distingo bien. Veo que mi mano es la de una joven, pues es fina y
delicada, pero yo no soy esa bella joven.
Mi cuerpo es el de una mujer de poca edad,
pero yo por dentro soy una anciana de muchos años.
Veo que aparece mi dragona volando por la colina. Todo el mundo
se asusta y grita, yo me estoy divirtiendo pues se que es inofensiva, lanza
fuego por la boca, pero no hiere a nadie. Al ver que la gente corre atemorizada
comprendo que algo ha cambiado para mal, tienen miedo, pero de qué, ¿acaso
creen que pueden morir o sufrir?
Ahora soy lo que llaman una bruja, pues puedo
adoptar una apariencia distinta a la mía y controlar a un dragón. Me siento muy
bien, soy poderosa y fuerte, me río del mundo.
Muchas
gracias y hasta la próxima.
MARÍA MARTÍNEZ RUIZ
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