VIAJAMOS EN EL TIEMPO Y EL ESPACIO A TRAVÉS DE VIDAS PASADAS, DESVELANDO GRANDES ENIGMAS, CONSPIRACIONES, LA VIDA DE JESÚS, REPTILIANOS, SIRENAS, DRAGONES Y OTROS SERES MITOLÓGICOS, ATLÁNTIDA, OTRAS CIVILIZACIONES PERDIDAS, VIDA EN OTROS PLANETAS... Y MUCHO MÁS.

viernes, 16 de septiembre de 2016

Vida Pasada ENIGMA 15(1/3): EL FIN DE LA VIDA EN JÚPITER

Esta vida no es mía, sino que pertenece al sujeto al que llamaré Dora.
Lo que destaco de esta vida, es que hace aproximadamente 400.000.000 años, hubo reptiles viviendo en Júpiter, y que el Sol, fue la causa de que ésta desapareciera, al menos la que existía en aquellos momentos.
Lo primero que veo es agua en una playa, tiene poca profundidad y suaves olas chocan contra unas rocas muy extrañas, muestran una forma parecida a las ondulaciones de las conchas, son oscuras, rugosas y están recubiertas con una fina capa de una sustancia parecida al musgo, pero oscura y viscosa.
Yo camino erguido detrás de un reptil parecido en tamaño y forma a un cocodrilo, pero con rasgos más suaves, como un antepasado más bondadoso que los cocodrilos de la Tierra, con la trompa más corta y el cráneo bastante más elevado, dejando a los ojos sin sobresalir de la cabeza y de color verde algo oscuro.
Llegamos a unas estrechas escaleras, me miro los pies para ver cómo son y tienen tres falanges delanteras unidas por membranas y otra falange trasera, todas terminadas con garras de un color amarillo oscuro. Mis patas y muslos son de reptil, finos y con escamas amarillentas.
Mientras subimos las escaleras miro hacia mi derecha y las vistas son indescriptibles, son de fantasía, nada parecido a la Tierra, que yo sepa. Observo un amplio y bello paisaje, no son árboles, sino que parecen construcciones de piedra cubiertas del extraño musgo que vi en las rocas del camino. Puede que sea una gran ciudad, donde vive una parte de los habitantes de este planeta.
A la izquierda, veo como un muro de piedra que se alza apoyado en una elevación de piedra montañosa de un ángulo de unos 60 grados. Esa piedra también esta cubierta de la misma sustancia que las demás. Dicho muro que rodea la fortaleza construida en la roca, no se eleva de forma continua, sino que a media altura tiene un escalón de un metro y medio, más o menos, de ancho, del cual salen llamas sin cesar. No se si su fin es calentar el lugar o protegerlo con la barrera de fuego que arde de forma homogénea.
Esa escalera estrecha por la que subo, finaliza en un espacio ovalado y amplio, parece la recepción del lugar y da paso a una escalera mucho más ancha de escalones bajitos, que se adentra en un amplio túnel excavado en la roca. Dicho espacio ovalado está protegido por un reptil muy grande, unas cuatro veces más alto que yo. Parece un vigilante o guardián que nos deja pasar.
Yo sigo caminando tras el mismo reptil que me acompaña desde el principio, ese que parece un cocodrilo, hasta que llegamos a mis aposentos, tras lo cual se marcha. La estancia es ovalada, con el suelo cubierto de agua poco profunda. En el centro hay una roca ancha, rugosa y negra que va desde el suelo hasta el techo, en el centro es mucho más estrecha, y el ángulo que forma es el necesario para dormir tumbado boca abajo. Es una estancia cómoda y agradable para mí.
Miro por la ventana y observo el Sol rojo en el horizonte, entonces miro mis manos para ver como son, y tienen al igual que los pies, tres falanges con unidas por membranas, una cuarta atrás y garras. Decido mirarme en el reflejo del agua para ver qué aspecto tengo. Soy un reptil, con los ojos correspondiente, doy miedo, parecido a los lagartos de la Tierra, con la mandíbula más alargada que la de una serpiente.
No se cuánto tiempo transcurre antes de abandonar esa habitación, pero el mismo ser que me acompaño hasta ellas regresa para conducirme a mi nuevo destino. Bajamos las mismas escaleras y me dirijo a la reunión para la que he ido hasta allí. El Sol sigue en el horizonte, no es ni de día ni de noche, sino un perpetuo ocaso.
Ya en la sala de la reunión, me veo en una mesa ovalada, de piedra rugosa y más ancha en su base que en la parte superior. Tiene esa forma para que nos podamos tumbar bocabajo sobre ella, es nuestra forma de estar cómodos, en vez de sentarnos como hacemos los humanos.
El jefe que preside la reunión, tiene cabeza de dragón. Formando una uve, se marcan dos líneas que van desde el hocico hacia la frente, dichas líneas se conforman de pequeños bultitos puntiagudos echados hacia atrás. El cráneo tiene algo parecido a cuernos, pero aplastados y también unos salientes terminados en punta, muy parecidos a los dragones. Los ojos son completamente azules, a excepción del iris que es negro, el resto del ojo es de ese azul extraño.
Sin embargo, el cuerpo es de serpiente, pero además tiene alas y también brazos, no distingo si tiene patas por que no puedo verle, ya que la mesa lo tapa.
Somos siete sin contar al jefe y todos diferentes a él, tenemos forma parecida a los lagartos, pero cada cual con nuestras peculiaridades y los ojos del mismo tipo. Por ejemplo el que está a mi derecha tiene la trompa más redondeada que el resto.
Miro por la ventana y veo el Sol que continua en el horizonte, es muy rojo aunque ilumina poco. Nos hemos reunido ahí por que pasa algo grave, parece que Júpiter fuera a dejar de ser habitable, no se si es por el Sol o por alguna guerra próxima. Yo siento que soy un buen ser, por que no hay odio ni maldad en mí, estoy en plan sumiso, como de obediente.
Intento saber qué hacemos allí, pero ya no lo veo claro, así que seguiré investigando en otra regresión.


MARÍA MARTÍNEZ RUIZ

0 comentarios:

Publicar un comentario

Translate

Datos personales

Archivo

statistics

TODO ES POSIBLE. Con la tecnología de Blogger.