En esta vida pasada mía, soy un hombre joven, estoy abriendo las cortinas de una ventana grande, tiene cristales y entra mucha luz del Sol. Los cristales son un lujo en aquella época y yo los miro siempre con admiración, vivo con mis padres. Un muchacho entra en la sala donde yo estoy, creo que es mi hermano.
Me cuenta que un hombre que hace milagros ha llegado al pueblo. Dice que cura a los enfermos y que dice que estamos ciegos, que no vemos. Es un peregrino al que acompaña otra gente y que cualquiera puede ir con él.
No estoy casado ni tengo ganas de estarlo, por alguna razón no veo la necesidad de contraer matrimonio ni de tener familia. Por un momento siento que algo emocionante puede pasarme, descubrir algo, encontrar alguna respuesta. ¿Qué significa que estamos ciegos y que no vemos, y si hay alguna vedad que yo no conozco?
En mi monótona vida algo importante podría pasar, es muy emocionante saber que hay algo que todavía se puede descubrir e investigar.
No voy corriendo a ver quién es este hombre, yo estudio medicina y no creo en los milagros, además, de ser esto cierto, todo mi mundo se desvanecería, la historia perdería su sentido, todo lo que sé, se derrumbaría y mi mundo tal y como lo conozco también se vendría abajo.
Decido reprimir mis ganas de emociones fuertes y decido seguir con mi magnifica vida, ese hombre seguro que es un loco que no sabe lo que dice.
MARÍA MARTÍNEZ RUIZ
0 comentarios:
Publicar un comentario